Siete días en el multiverso
7 días en el Multiverso: Ep. 38

Vivimos una semana de grandes anuncios en materia de cómics de superhéroes

DC Comics, la mejor compañía del ramo, abrazó el concepto de "legado" que había dejado atrás durante la iniciativa de los "Nuevos 52".
14.06.2019 13:43
2019-06-14T13:43:00
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Corría el año 2011 y los cómics de DC no se estaban vendiendo al nivel esperado por burócratas o accionistas. Así que pensaron una buena patada en el tablero: un "evento" que sirviera para cancelar todas las series (incluso las que tenían numeración intacta desde 1938) y relanzarlas desde el número 1. Cualquier serie relanzada con un número 1 vende más. Pregúntenle a Marvel, que lo hace cada 15 días.

La razón para el cambio dentro de la historia fue una miniserie llamada Flashpoint, en la que Barry Allen viajaba en el tiempo para impedir la muerte de su madre y lo único que lograba era un presente apocalíptico, con los personajes más famosos en roles desconocidos. Nuestros héroes hicieron lo que pudieron, pero de todos modos el Universo DC jamás volvió a ser como lo conocíamos. Al menos de este lado del río se cumplen esa clase de promesas.

Fue así que llegamos a los Nuevos 52, número cabalístico dentro de la editorial, que también señalaba la cantidad de títulos nuevos. Fue un "borrón y cuenta nueva" tanto o más fuerte que el ocurrido tras Crisis en Tierras Infinitas, porque a diferencia de lo ocurrido en los ochenta aquí no hubo una sustitución gradual de los personajes nuevos en lugar de los viejos. Saluden a los superhéroes y supervillanos tal como los conocían, aquí tienen sus nuevas versiones.

Uno de los objetivos de este relanzamiento era "refrescar" algunas propiedades intelectuales. Había series que funcionaban tan bien, que casi no se notaron los cambios: Green Lantern no tuvo que explicar mucha cosa, porque se desarrollaba en el espacio exterior, mientras que Batman solamente sufrió el apelotonamiento de Róbines: en los Nuevos 52 los personajes estaban en actividad solamente desde hacía cinco años, así que en todo ese tiempo el hombre murciélago tuvo una puerta giratoria de jóvenes patiños.

Sin embargo, es hipótesis de este columnista que un Universo DC es tan fuerte como su Superman, y el de los Nuevos 52 dejó muchísimo que desear. Recordemos que el último hijo de Kriptón fue el primer gran superhéroe como lo conocemos e inspiró a decenas (o cientos) de personajes similares. Eso cambió con el tiempo, como veremos a continuación.

A continuación.

En los años sesenta, algunos personajes que llevaban veinte años de publicación fueron relanzados (por primera vez) con poderes e identidades secretas completamente diferentes. El Linterna Verde mágico fue sustituido por un policía cósmico; el Flash que había ganado poderes aspirando unos vapores raros fue sustituido por uno que había ligado un rayo. Superman y Batman quedaron iguales; cuadro que gana no se toca.

Con el tiempo los personajes desaparecidos tuvieron su regreso, en una tierra creada especialmente para ellos, donde los años habían pasado en tiempo real y muchos de ellos pintaban canas. Otras tierras fueron creadas, hasta que se les fueron de las manos a los editores y se decidió escribir un "evento" como ningún otro, que uniera todos esos mundos en uno solo.

Se llamó Crisis en Tierras Infinitas, y a su término quedó escrita la gran historia del Universo DC. Una que comenzaba en los años 40 con la primera generación de vigilantes (la Sociedad de la Justicia) y que "unos años antes" de nuestros días había tenido un resurgimiento, potenciado por la aparición de Superman y luego el resto de la Liga de la Justicia. Así, el hombre de acero seguía siendo fundacional, pero en la vuelta de las capas, no en el debut de ellas.

Hasta ahí, divino. O, mejor dicho, hasta los Nuevos 52. En 2011 quisieron devolverle el rol primigenio a Superman y para ello hicieron que su aparición, (solamente) cinco años atrás, había sido el hecho más importante de este nuevo universo. Esto, como ocurre con cada pateada de tablero, trajo problemas.

El más importante, a mi criterio, fue la pérdida de un concepto tan importante para estos personajes como es el de legado. En un Universo DC que lleva décadas de vida, los trajes se pasan de generación en generación y los veteranos inspiran a los jóvenes a ponerse las mallitas y subir azoteas. En cinco años, eso es imposible que ocurra.

La Sociedad de la Justicia fue borrada de un plumazo, dándole un título en una tierra paralela, mucho menos importante. El cambio del presente también repercutió en el futuro, terminando de quebrar a la Legión de Superhéroes. ¿A quién? La Legión es el supergrupo del Universo DC de mil años en el futuro.

Cada vez que una crisis u otro evento trastocaba la continuidad del universo, los que más sufrían eran los jóvenes legionarios del futuro, que originalmente habían nacido gracias a la inspiración de Superboy, es decir, Superman de jovencito. Pero en los años ochenta, cuando se unieron todas las tierras, también se decidió que Superman no se había puesto traje hasta ser adulto. Las volteretas que tuvieron que hacer los guionistas de la Legión para no quedar fuera de continuidad fueron épicas.

En fin. Con los Nuevos 52 nos quedamos sin pasado y casi sin futuro. Así estuvimos cinco años, hasta que algo parecido al Universo DC post-Crisis (es decir, el creado en 1986) pareció volver con la iniciativa Rebirth.

El regreso del legado quedó claro desde el one-shot DC: Rebirth, que marcó el regreso de Wally West, uno de los personajes-legado más importantes de esta continuidad. El primer tipo que se puso el traje de su mentor (Flash) y no solamente mejoraron las historias, sino que los fans aceptaron el cambio. Y si mencionaba antes que un Universo DC es tan fuerte como su Superman, la continuidad DC es tan fuerte como su Wally West.

La llegada de Rebirth no significó que se abrazara automáticamente la continuidad anterior, pero de a poco se empezaron a mencionar sucesos ocurridos antes de los Nuevos 52, como la muerte de Superman o la presidencia de Lex Luthor. Finalmente, en los últimos días se marcó el regreso de los dos supergrupos que te gritan "¡legado!" en la oreja: la Sociedad de la Justicia y la Legión de Superhéroes.

Esta vuelta se atrasó un pelín, debido a atrasos en la maxiserie Doomsday Clock. En esta obra de Geoff Johns y Gary Frank, el Doctor Manhattan de Watchmen se identifica como el responsable de la desaparición de la Sociedad de la Justicia y los cambios en el Universo DC. Por suerte, como es revelado en la historia, el Universo DC tiene vida propia y está luchando por recuperar el legado. A la serie le faltan dos números, pero viene tan atrasada que decidieron confirmar los retornos antes de que los fans nos vayamos a morir de viejos.

La Sociedad de la Justicia, la de los cuarenta, la de nuestra propia tierra, regresará en las páginas de la Liga de la Justicia, guionada por el cada vez más cósmico Scott Snyder. "Tengo grandes planes para ellos en general", dijo Snyder a Newsarama. "Son personajes que estaba deseando usar desde hace mucho tiempo. Soy un gran fan de lo que hicieron Geoff Johns y James Robinson con ellos".

Se refiere a la hermosa serie JSA, que por momentos opacó incluso a la JLA y que basó todas sus historias alrededor del concepto de... (todos juntos) ¡legado!

Todo indica que, luego de esta aparición, el supergrupo tendrá su título propio, quizás guionado por Snyder, que está terminando un par de miniseries sobre Batman por lo que tendría tiempo para encararlo.

Eso si miramos para atrás. Ahora miremos para adelante.

Brian Michael Bendis, el nuevo Midas de DC, anunció la salida de una miniserie llamada Millennium, que contará el futuro del universo desde nuestros días y finalizando 1000 años en el futuro, como puntapié para una nueva serie regular de la Legión de Superhéroes, que tendrá guiones suyos y dibujos del talentoso Ryan Sook.

Hubo otras buenas noticias relacionadas con DC Comics, a saber:

- Las miniseries Wonder Twins (sobre los recordados Gemelos Fantásticos de los Superamigos) y Dial H (sobre un extraño artilugio que da poderes a su portador) fueron extendidas de 6 a 12 números. Ambas pertenecen a la editorial boutique comandada por Bendis.

- Frankenstein (la versión de DC) regresa con un nuevo supergrupo de monstruos. Como consecuencia del evento Leviathan, la organización para la que trabajaba colapsa y él sale a hacer justicia junto con Killer Croc, Lady Clayface, Orca (sí, Orca) y Andrew Bennett el vampiro. Gotham City Monsters tendrá guiones de Steve Orlando y arte de Amancay Naheulpan.

- Harley Quinn y Poison Ivy tendrán una miniserie nacida de los eventos de Heroes in Crisis. Seis números escritos por Jody Hauser y dibujados por Adriana Melo.

- Otro spin-off de Heroes in Crisis será Flash Forward, miniserie sobre el Wally West en pena con un equipo noventero in extremis: Scott Lobdell y Brett Booth.

- Tom King finalmente explicó que no fue "removido" de la serie quincenal de Batman, sino que escribir el guion de New Gods más otro proyecto secreto televisivo le sacó tiempo para dos numeritos por mes, así que se fue a la maxiserie Batman/Catwoman y todos contentos.

- Por último, el mencionado Bendis dio a entender que Ma y Pa Kent volverían a estar vivos en esta nueva continuidad amalgamada. Una buena noticia porque una tercera señal de un buen Universo DC es la cantidad de padres de Superman vivos.

Lejos de los cómics, pero siempre DC, se reporta que:

- El español Jaume Collet-Serra dirigirá la película de Black Adam, el antagonista de Shazam! que interpretará Dwayne "la Roca" Johnson. Ya se conocen, porque ambos están en Jungle Cruise de Disney.

- Birds of Prey (And the Fantabulous Emancipation of One Harley Quinn) es la película más barata de la nueva generación del Universo Cinematográfico DC, con un presupuesto de apenas 75 millones de dólares. Shazam!, por ejemplo, costó 100.

- Natalie Gumede será Mercy, la guardaespaldas de Lex Luthor, en la segunda temporada de Titans, que emite DC Universe, el Netflix de DC Comics (check).

- Lobo, el cazarrecompensas infumable que debutó en la serie Kriptón, podría tener su spin-off si todo va bien. Está en desarrollo.

Ignacio Alcuri se tiene que ir a las dos en punto, así que se va apurar con la foto y las itálicas, que llevan un rato.