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Vamos las Bandas

Llegó a Flow la serie “Los internacionales”, con Cecilia Roth y Juan Pablo Shuk

Una ficción que llevó 65 jornadas de grabación y 40 locaciones para que no le faltara nada.

21.05.2020 09:37

Lectura: 7'

2020-05-21T09:37:00
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"Los Internacionales" es la primera serie policial de ficción ambientada en la crisis política y económica argentina de 2001. Basada en una historia real sobre la novela periodística de Nahuel Gallota La conexión Bogotá, la ficción narra la historia de una banda de ladrones colombianos que deciden viajar a Argentina para llevar adelante una sucesión de robos. En 2001, muchos argentinos se ven obligados a quitar sus ahorros y pertenencias de los bancos frente a la profunda crisis política y económica. El equipo de Los Internacionales aprovecha el caos para llevar adelante operativos en departamentos y casas, haciéndose de importantes sumas de dinero y joyas, y transformándose así en una leyenda.

Rodada en Bogotá y en Buenos Aires, esta gran producción involucró a más de 200 profesionales durante 65 jornadas. "Los Internacionales", encabezado por Cecilia Roth y Juan Pablo Shuk, cuenta también con un elenco estelar, integrado por Rafael Ferro, Boy Olmi, Carlos Santamaría, Gustavo Garzón, Rami Herrera, Sebastián Osorio, Camilo Amores, Christian Vega, Laura Perico y Susana Varela.

Los ocho capítulos de la serie están dirigidos por tres reconocidos directores Martin Hodara (capítulos 1 y 2), Pablo Vázquez (capítulos 3, 4 y 5) y Pablo Ambrosini (capítulos 6, 7 y 8). Escrita por Martín Méndez, Bruno Luciani y Luciana Porchietto, Los Internacionales contó con el apoyo del INCAA (Instituto Nacional de Artes Audiovisuales).

Algunos personajes:

Fausto Montalbán (Juan Pablo Shuk)

Fausto es bogotano. Nacido y criado en el barrio de "Las Cruces", creció viendo y admirando a Los Internacionales de La Vieja Guardia. Cuando alcanzó la juventud y quiso hacerse internacional, recibió la guía y el apoyo de su amigo y vecino Diminson. Empezó a acompañarlo en sus viajes con otras bandas y, con el tiempo, ellos armaron la suya propia. Fausto finalmente se convirtió en un ladrón experto. Llevaba años robando sin necesidad de hacerlo hasta que capturado por amor. Fausto amaba a la mujer equivocada, Mafe, hija de un policía de alto rango, que finalmente termina poniendo a Fausto tras las rejas. Sale de la cárcel 11 años después. No piensa en el oficio, piensa en Mafe y en algo más valioso que cualquier botín: su hijo


Marta Costas (Cecilia Roth)

Fiscal de la ciudad de Buenos Aires. Posee un carácter fuerte y un objetivo claro: llegar a la Corte Suprema de Justicia. Lejos de sus comienzos en el sistema judicial cuando su visión era positiva e idealista, sus ambiciones políticas no paran de crecer. Marta se enceguece por el poder. Es una dama de hierro, fría e implacable, que sabe hacer cumplir la ley mientras amplía su capacidad de mando y engrosa su cadena de favores, siempre jugando para su propio provecho. En esta escalada hacia el poder, afianza su relación con Castillo, agente de inteligencia que le facilita el acceso a información calificada. Trabajan a la par. Son amantes, se entienden. Con la llegada de Los Internacionales a Buenos Aires, Costas los convierte en su blanco, son el "Gran Caso" que necesita para pegar el salto. Pero antes de demonizarlos mediáticamente, hará un pacto con Fausto para allanar su camino a la Corte Suprema.


Carlos Castillo (Rafa Ferro)

Agente de la oficina de inteligencia, trabaja en las sombras desde hace años. Personaje oscuro, ligado a los peores y más oscuros escenarios del país; supo salir impune de todos sus actos. Fue entrenado en el exterior, participó de la Casa de las Américas. Vivió en Colombia, allí conoció a Cecilio y estrechó una amistad. Maneja muchos hilos y a su manera, hace política y usa estrategias para favorecer a sus aliados. Tiene poder no sólo por su relación con Marta Costas sino también por una gran cadena de favores que le deben algunos funcionarios y policías. A pesar del éxito de sus empresas, parece un tipo demasiado cínico y cansado. Es quien mató a Diminson, y estará obsesionado con atrapar a Fausto Montalbán. Su relación con Marta Costas será un arma de doble filo para la fiscal, cuando descubra que Castillo tiene un vínculo delictivo con alguien de su entorno

Y la Banda siguió tocando

La leyenda dice que a fines de la década del 50, los ladrones de los barrios pobres del centro de Bogotá se juntaban los domingos a jugar a la pelota. Eran ladrones de relojes: robaban en el centro histórico de la ciudad. Ubicado a minutos de sus barrios.

Jugaban al fútbol y luego hacían tercer tiempo: bebían cervezas, escuchaban tantos y boleros y comentaban los robos de la semana. Pero un domingo, cuando llegó uno de los ladrones, sus compañeros le advirtieron que debía irse. Había asesinado a otro ladrón, en una pelea por un insulto a su mamá. "Te están buscando los rayas (así llaman en la jerga a la Policía de civil de Bogotá). Tienes que irte de Bogotá", le dijeron.

Ese ladrón compró un pasaje a Nueva York. Su idea era pasar unos meses y regresar cuando la situación estuviera más tranquila. Pero una de esas tardes, caminando por la zona de joyerías de la Quinta Avenida, vio un maletín que le gustó. Se lo robó de "escape": es decir, de "descuido", en versión porteña. Lo robó sin violencia, sin que la víctima lo notara. Lo hizo porque le gustaba. Jamás imaginó que al abrirlo, ya en el hotel, iba a encontrar las decenas de miles de dólares que había. Con una parte de ese botín financió los pasajes de sus compañeros. Entonces, la primera banda de colombianos ladrones ya estaba en Nueva York.

Con las semanas y los meses empezaron a viajar otras bandas. Y rápidamente se denominó "internacional" al ladrón que viajaba al extranjero. Luego, se fueron moviendo por el país. Hay registros de diarios de una detención de colombianos ladrones en Miami. Fue en 1960.

Esas primeras bandas marcaron ciertas reglas que hoy son muy propias del internacional: roban sin armas. Fueron, y son, punguistas (cosquilleros en Colombia), escruchantes (apartamenteros), descuidistas (escaperos) y motochorros (fleteros). Los que se especializan en robos de valijas o maletines de diamantes y joyas son llamados "botineros".

No tardaron mucho en llegar a Europa. Y luego, a Asia. En 2017 había más de 3 mil colombianos detenidos por robo en el exterior. Aunque es un número mentiroso: los Internacionales suelen viajar con pasaportes falsos, de otras nacionalidades: panameños, venezolanos, mexicanos, ecuatorianos. Para no llamar la atención de las autoridades, que desconfían mucho de los vuelos provenientes de Colombia (por eso, muchas veces también parten desde países limítrofes a Colombia). En caso de ser detenidos, son registrados como ciudadanos del país de su pasaporte, que es falso.

Cada "plaza", como llaman a las ciudades en las que roban, tiene una característica. Buenos Aires les llamó la atención por los dólares que encontraban en las casas y departamentos. No podían creer que guardáramos los ahorros en nuestros hogares. Eso en Europa y USA, no pasa. Lo mismo con las salideras bancarias: las hacen más que nada de las financieras y cuevas. Les sorprende el dinero en efectivo que se mueve.

El dinero de los botines se invierte en flotas de taxis o Uber, comercios y casas. Las Cruces es un barrio cuna de Internacionales. La gran mayoría es de Bogotá. Aunque hay alguno que otro de Medellín y Cali. Pero un 85% son de Bogotá. En Colombia se dice que los "mejores" narcos y sicarios son de Cali y Medellín. Pero que los ladrones "guante blanco" son de Bogotá. Lo que caracteriza a los delincuentes de Bogotá es el robo en el exterior, sin armas.

El Internacional solo roba en el exterior. En sus regresos a Bogotá se limita a descansar, disfrutar, invertir (si le fue bien) y hasta trabajan legalmente. Atienden sus locales o conducen sus taxis. Mientras preparan sus próximos viajes.

Estados Unidos fue, es y será "la meca de Los Internacionales". Pero otros destinos muy elegidos son Australia, Malasia, Japón, México, Argentina, Brasil, España e Italia.