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Por The New York Times

Hablemos de ‘Bruno’, sí, sí, sí

“No se habla de Bruno”, de ‘Encanto’, sorprende en las listas de popularidad y en TikTok. Así es como Disney creó su mayor éxito desde “Libre soy”.

17.01.2022 19:00

Lectura: 9'

2022-01-17T19:00:00
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Por The New York Times | Ashley Spencer

“No se habla de Bruno”, de ‘Encanto’, sorprende en las listas de popularidad y en TikTok. Así es como Disney creó su mayor éxito desde “Libre soy”.

“¡Terror en su faz! ¡Ratas por detrás!”, dice un adolescente de pelo rizado envuelto en una capa mientras sincroniza los labios para la cámara.

“Su sonido es como el de la arena al resbalar”, asiente en señal de apreciación una madre ocupada, bailando con una aspiradora mientras se toma un descanso para bailar en la cocina.

“Lo siento, mi vida, ¡hazlo tú!” gritan un par de hermanas, con un desafinando peligrosamente.

Encanto aconsejaba no hablar de Bruno, pero un montón de gente está obsesionada con una canción sobre el personaje.

Desde que esa película de animación de Disney se estrenó en los cines en noviembre y llegó a Disney+ en Nochebuena, su juguetona canción “No se habla de Bruno” se ha convertido en un éxito internacional. A diferencia de la mayoría de los éxitos musicales de Disney, “Bruno” no es el solo de un héroe melancólico ni una balada poderosa del tercer acto. Es un tema grupal al estilo de Broadway que se regodea en los chismes sobre un hombre de mediana edad.

Sin embargo, la canción ha encabezado recientemente las listas de Spotify, Apple Music e iTunes en Estados Unidos, ha alcanzado el número 1 en la lista global de videos musicales de YouTube y ahora se encuentra en el número 5 de la lista Billboard Hot 100. Es la primera canción original de una película de animación de Disney que se sitúa en un puesto tan alto desde el himno “Libre soy” de Frozen, en 2014. Otros temas de Encanto, como “En lo profundo/Peso” y “La familia Madrigal”, también están subiendo. Y esta semana, la banda sonora de la película desbancó a 30 de Adele del primer puesto del Billboard 200.

“Bruno” se ha visto impulsada por su popularidad en TikTok, donde los clips de homenaje grabados por el adolescente encapuchado, esas hermanas chillonas y la madre que baila han acumulado millones de visitas.

“Podría mirar los TikToks todo el día”, dijo uno de los directores de Encanto, Jared Bush, en una entrevista. “Todo el mundo está encontrando un punto de entrada diferente, ya sea un momento específico o la dinámica de un personaje. Hay algo para todos y, la verdad, es una delicia”.

En la película, que trata sobre una adolescente colombiana llamada Mirabel Madrigal (a la que pone voz Stephanie Beatriz) y su familia dotada de dones sobrenaturales, Bruno (John Leguizamo) es un tío misterioso y marginado cuya capacidad para ver el futuro se gana el desprecio de todos los que reciben malas noticias. En la canción, su familia y la gente del pueblo comparten sus pintorescas y a menudo amargas anécdotas sobre sus profecías.

Germaine Franco aportó la partitura de Encanto, mientras que “Bruno” y el resto de las canciones fueron escritas por Lin-Manuel Miranda, que había trabajado con Disney en la banda sonora de Moana , la película de 2016. Los realizadores de Encanto dijeron que había entregado la contagiosa “Bruno” prácticamente por encargo.

En la primavera de 2020, los directores Bush y Byron Howard, la codirectora Charise Castro Smith, y Tom MacDougall, entonces jefe de música de Walt Disney Animation Studios, se embarcaron en uno de sus chats de video semanales con Miranda para hacer una lluvia de ideas sobre un tema grupal que proporcionara un golpe de energía a mitad de la película.

“Veíamos que Lin estaba pensando, y nos miró y dijo: ‘Parece una siniestra historia de fantasmas, como un montuno siniestro’”, dijo Howard, refiriéndose a un patrón musical cubano. “Y se pone al piano y toca los tres primeros acordes. Literalmente, lo vimos armarla y componerla en ese mismo momento. Nunca me había pasado eso”. (Miranda no estuvo disponible para una entrevista).

El personaje de Bruno ya había evolucionado durante la creación de la película. En una primera versión, era mucho más joven, de la edad de Mirabel. También se llamaba originalmente Óscar, pero Bush dijo que exploraron otras opciones de nombre debido a un problema legal debido a la existencia de varios Óscar Madrigal de la vida real en Colombia. Envió a Miranda una lista de cinco alternativas, a la que el compositor respondió: “Definitivamente Bruno”.

“No podía entender por qué fue tan tajante”, dijo Bush, “hasta que dos días después escuchamos: ‘Bruno, no, no, no’”.

Miranda grabó entonces una maqueta en la que cantaba todas las diez voces. “Era como Lin-Manuel con esteroides”, dijo Adassa, la cantautora que pone voz a Dolores, la prima de Madrigal con un oído excepcional. (Dicha maqueta no se ha publicado, aunque un popular imitador de Miranda ha creado una versión de cómo podría sonar).

Con solo los bocetos del storyboard y el audio de Miranda como guía, el coreógrafo de la película, Jamal Sims, y su equipo pasaron unas dos semanas en un estudio de Los Ángeles creando los movimientos de baile de “Bruno” para que los animadores los representaran digitalmente. Incorporando elementos de cumbia, la danza nacional colombiana que cuenta con influencias africanas, indígenas y europeas, junto con salsa y rumba, trazaron cada momento de la canción y grabaron un video de referencia en una sola toma como si fuera parte de un musical en directo. Incluso las ratas de Bruno realizan intrincados pasos. (El equipo de animación filmaría después a los bailarines desde distintos ángulos de cámara).

[Video: Watch on YouTube.]

“Tuvimos que construir todo esto desde nuestra imaginación”, dijo la coreógrafa asistente, Kai Martínez. “Lo que ayudó a hacer esta pieza única es que teníamos un grupo de bailarines latinx de Colombia, de Cuba, de Puerto Rico… gente que entendió la tarea”. (Los clips de su coreografía compartidos por Martínez en TikTok han acumulado más de 23 millones de visitas).

Martínez, que es colombiana estadounidense de primera generación, también sirvió como consultora de referencia para la animación y proporcionó a los cineastas ideas cruciales sobre los matices culturales y los ademanes.

“Fue más que un trabajo”, dijo. “Siendo colombiana, este es el tipo de película que hubiera querido ver cuando era niña”.

Mientras tanto, debido a las precauciones por la pandemia de covid, los actores de voz grabaron sus papeles por separado en estudios de Estados Unidos y Colombia. Rhenzy Feliz cantó las líneas Camilo, el primo que cambia de forma, en un espacio alquilado cerca de San Luis Obispo, California, y dijo que canalizó la energía de “niño de teatro” en la entrega dramática de su personaje. Adassa grabó en su estudio casero en Nashville.

“Al principio mi rap iba a ser más alto por una octava”, dijo sobre sus susurrantes compases. “Pensé, es una oradora tan íntima, voy a hacerlo una octava más abajo. Y funcionó”.

A pesar de su enorme popularidad, “Bruno” no recibirá cariño en los Oscar: el estudio solo presentó “Dos Oruguitas”, una emotiva balada en español interpretada por Sebastián Yatra, para ser considerada para los premios. Esta canción, aunque no es tan popular como “Bruno”, llegó a la lista de candidatas a mejor canción original de la Academia el mes pasado. En caso de que se lleve la estatuilla, haría historia como la primera ganadora de Disney en un idioma distinto al inglés.

“‘Dos Oruguitas’ fue tan importante para el tema emocional de la película”, dijo Howard cuando se le preguntó si habían considerado presentar “Bruno”. Y añadió: “Es probablemente la parte más crítica de la narración musical de toda la película, porque tiene que ver con la historia de la familia y con que Mirabel entienda a su abuela”.

De hecho, apostar por “Bruno” habría sido una atrevida salida estratégica. Habría que remontarse hasta “Bajo del mar” de La sirenita (1989) para encontrar una ganadora del Oscar de Disney con una extravagancia teatral parecida. Desde entonces, cuando el estudio ha cautivado a la Academia, ha sido de forma abrumadora con baladas, como “Un mundo ideal” (Aladdin), “¿Puedes sentir el amor?” (El rey león), “Colores en el viento” (Pocahontas), “Libre soy” (Frozen) y “Recuérdame” (Coco, de Pixar), junto con la cancioncilla ocasional de Randy Newman.

Además, presentar varias candidaturas podría haber arriesgado la posibilidad de dividir los votos, y a Miranda solo le falta un Oscar para lograr en su carrera el inusual estatus EGOT: su tema “Cuán lejos voy”, de Moana, perdió ante “City of Stars”,de La La Land. (Además de su trabajo en Encanto, Miranda también dirigió Tick, Tick… ¡Boom! y podría conseguir una nominación por esa película).

Más allá de la temporada de premios, los directores de Encanto dijeron que estaban abiertos a la posibilidad de una secuela, un espectáculo teatral o una serie derivada del filme. “Me encantaría que continuaran las historias de estos personajes porque son personas reales para nosotros”, dijo Bush. “Noventa minutos no son suficientes para estar con los Madrigal”.

Y a pesar de las teorías de algunos fans de que “No se habla de Bruno” —y la repetida reprimenda “¡Silencio, Bruno!” en la película de Pixar Luca— muestran que Disney tiene una agenda anti-Bruno, los cineastas insisten en que no es así.

“Al final de Encanto, Bruno resulta ser un gran tipo”, dijo Bush. “Así que, ya sabes, hemos resucitado ese nombre. Creo que Bruno debería estar orgulloso de ello”. Encanto (Movie) Miranda, Lin-Manuel Music Dancing Animated Films Walt Disney Company We Don't Talk About Bruno (Song)