Pantallazo
Dimes y diretes

Alejandra Casablanca dedicó un extenso posteo de Facebook a Ignacio Álvarez

La periodista de Radio Uruguay respondió a los comentarios de su colega en "Las Cosas en su Sitio".
12.06.2019 11:59

Reproducimos las palabras escritas en su muro y difundidas públicamente.

Varias personas me llamaron y me escribieron para decirme que Ignacio Álvarez esta mañana en su programa "Las Cosas en su sitio" me había dicho algunas cositas, lo escuché atentamente en la web de Sarandí...acá mi respuesta.

Además de machista, mentiroso

"La televisión ha promovido al tonto del pueblo, con respecto al cual el espectador se siente superior. El drama de internet es que ha promocionado al tonto de pueblo al nivel de portador de la verdad" (Umberto Eco).

Miente Ignacio Álvarez -cuya imaginación es frondosa o su ego aún más grande del que pensaba- en varias de las puntualizaciones que realiza hoy en su programa radial "Las Cosas en su sitio".

Ignacio Álvarez hacía "Las Cosas en su Sitio" en la FM de Sarandí, programa que esa FM le compraba a una productora de dos mujeres, que fueron las que le dieron trabajo a Álvarez y le presentaron al autor de su éxito: Darwin Desbocatti.

Sarandí venía de varios cambios en su programación desde 1999. En Vivo y En Directo con Sonia Breccia y otro equipo, En Vivo y En Directo con Alfonso Lessa, Fernando Butazzoni y Daina Rodríguez y equipo, En Vivo y En Directo con Raúl Ponce de León, Daina Rodríguez, Juan Andrés Elhordoy y Nicolás Lussich y cercano a la crisis en nuestro país, dividen la mañana en dos, dejando la primera mañana a cargo de Raúl Ponce de León y pasando de la FM el programa conducido por Álvarez, que había comenzado hacía poco tiempo con su programa Zona Urbana por aquellos momentos en canal 10.

Mentira 1.- Jamás trabajé "para" ni "con" Ignacio Álvarez. Yo empecé a trabajar en Sarandí en producción a finales de 1998 y así lo hice hasta que me fui a finales de 2003, en los equipos de Breccia, Lessa y Ponce de León. Jamás estuve "bajo cargo de Ignacio Álvarez, ni hice informe alguno para él" y sería bueno que lo aclare.

Los únicos informes por fuera de mi trabajo para Ponce de León en momentos de coincidencia de estar trabajando con Álvarez en la misma radio, fueron hechos a pedido del periodista Enrique Mrak en su programa Sin Vergüenzas.

Ignacio Álvarez todavía no era el paladín del "periodismo independiente", ni tenía una trayectoria entonces como para decirle a nadie en Sarandí ("trabajas para mí a prueba" jajaja) y así fuera mi última opción de trabajo, jamás lo hubiera hecho.

Nada tenía que ver con él, mi cargo era el de jefa de producción y por eso me pagaban (si necesita una fotocopia de mi sueldo y cargo se la envío caballero).

No me haga Álvarez poner en una situación incómoda a colegas que aún trabajan ahí, o a otros que ya se fueron para que testifiquen en qué programa trabajaba yo, sería poco cortés de su parte y de la mía. Por suerte coincidí con usted poco tiempo.

MENTIRA 2.- Además de mala periodista (que lo puede considerar, está en su derecho, pero sin mentir) me dice "alcahueta" porque me citaron como testigo de Sonia Breccia en el juicio que les hizo a usted y a Escanlar.

No mienta, eso que dijo con tanto énfasis hoy en su programa: "Fasano nos hizo juicio porque éramos periodistas independientes que criticamos al Frente Amplio", no fue así.

Sonia Breccia les hizo juicio por ordinarios y porque en medio de su machismo dueño del mundo usted pensó que podía decir cualquier cosa.

Le recuerdo lo que dijeron en su programa, por si alguien cree que Breccia lo llevó a juicio a usted, Álvarez, por su "periodismo independiente y de calidad".

Transcribo su diálogo con Escanlar, en un evidente análisis político y profundo:
--¿Conoce usted una periodista llamada Sonia Breccia?
--¿Brezzcia?
--¿Brezzcia?
--¿Es Brescia, Breccia o Brezcia?
--Breeeeeeeeeeescia.
--Brescia.
--Bueno, ¿la conoce?
--Sonia Breccia, bueno, tengo un mail...
--Pero ¿la conoce?
--No, personalmente no, la verdad que no.
--No la oí, no la ubico, no sé de qué trabaja, ni nada.
--¿Cómo que no? Si estuvo aquí en Sarandí durante años. Ahora está en AM LIBRE, tiene un programa en Canal 5.
--¿Usted la conoce, Claudio Rodríguez? ¿Cómo lo trataba, cómo se llevaban usted con Sonia Breccia?
-- ¿Qué pasa ahora con Sonia?
-- Diga la verdad, no se ría, no ponga esa cara de tonto. Diga la verdad.
-- Para mí que se ríe así porque está recordando algún elemento ehhhh...
-- Se la tiró, se la tiró, se la tiró.
-- ¿Síiiii? ¿En serio Claudio? Mirá que viene Fasano y te manda a limpiar de una, ¿eh? Bueno, voy a leer este email que llegó y dice: "Estimados amigos, el viernes pasado estaba haciendo zapping..."
-- Ja Ja Ja, no me lo quieren nada a Claudio ¿eh?
-- Jumping Jack Flash, manda el mail. Escuchen esto. El viernes...
-- ¡Quedate abajo del escritorio de Claudio Rodríguez, Sonia Breccia.
Más adelante continuó así el diálogo entre Alvarez y Escanlar:
-- Nunca la miré de atrás a la señora.
-- Escúcheme, esto me parece de lo más interesante.
-- De atrás, Sonia Breccia, ¿qué tal está?
-- Por favor Escanlar, ¡vamos a hablar con altura!
-- De altura, con Sonia Breccia, no vamos a hablar. Je Je.
Y prosiguió de esta manera unos minutos después:
-- Bueno, vamos a escuchar a los Beatles.
-- Mire cómo se puso Claudio, ¿qué le pasó? Se acordó de los tiempos cuando Sonia Breccia se le bajaba...
-- Tá bien, tá bien. Subí la música. Yo te estoy cuidando. Bueno, está bien, que hable.
--...Tu bacalao...

No obstante, esta primera parte del periodismo independiente y contra el Frente Amplio que usted declara estaba haciendo y por el cual Fasano le hizo juicio (juicio al que no fui si se lo hizo, porque yo era testigo de Breccia, le reitero) al otro día usted siguió junto a Escanlar insistiendo sobre el tema:

--Onten o bobo, dedicado a Claudio Rodríguez, Claudio Rodríguez que quiere desmentir algo. Sí, quiere desmentir, fehacientemente algo, nosotros ayer dijimos que había tenido relaciones sexuales con una compañera de aquí de la radio desde hace mucho tiempo.
--Era un chiste que estaba haciendo.
--No, no era un chiste. A mí Claudio en una conversación de bar, borrachos los dos, me había dicho...
--Usted nunca puede tomar en serio a Claudio Rodríguez y mucho menos cuando está borracho y en un bar.
--No fue en un bar, además, fue en una conocida casa de masajes, Acuarela.
--Bueno, así que Claudio Rodríguez no tuvo nada con ninguna periodista conocida, bueno... periodista. No tiene nada con Sonia.
--La mujer que trabajaba aquí, en ese sillón donde se sentaba usted. Está sentado usted en ese sillón, ¿no siente nada extraño?
--No, ningún problema, vamos a dejar este tema.
--¿No siente un vudú extraño?
--No me interesa hablar de eso.
--¿No le interesa hablar de Sonia?
--No, a esta hora hablar de la chiquita, no, la verdad que no.
--La chiquita, eh, la chiqui-ta.

¿Qué dijo la justicia sobre esto? que le pidiera disculpas a Sonia Breccia, pero como usted (perdón si lo ofendo) tiene un ego grandote grandote, leyó lo que tenía que leer obligado por la justicia, rapidito y sin que se entendiera, entonces el juez Pedro Hackenbruch, lo mando a hacerlo de nuevo,como tenía que hacerlo. Y tuvo que leer lo siguiente:

Por disposición del señor juez letrado de primera instancia en lo penal de 7.º Turno, se procederá a dar lectura del siguiente texto: "Yo, Ignacio Álvarez, y yo, Gustavo Escanlar, afirmamos que todos nuestros dichos en los programas del día 11 y 12 de mayo de 2004 referidos a la periodista Sonia Breccia fueron pronunciados en el tono utilizado en ese espacio del programa, y declaramos son falsos e inexactos, por lo cual nos retractamos formalmente ante la sede judicial como ya lo hicimos con un mes de anterioridad a esta audiencia en Radio Sarandí".

Ahí dejo aclarada la segunda mentira (esta la entiendo más porque a mí también, siendo como es usted una "referencia nacional del periodismo", me daría vergüenza contar la verdad y perder admiradores)

MENTIRA 3- No dije Álvarez que usted fuera "amigo" del empresario gastronómico y hotelero de Punta del Este, Javier Moya, ex cura, español, nacionalizado uruguayo, en ese momento 75 años, que fue procesado con dos años de prisión por explotación sexual infantil y organización de una red de corrupción de menores que compraba adolescentes para tener sexo. Si lo encuentra en alguno de los tuits de mi hilo, Álvarez, avíseme. ¿Es su amigo? Entre las críticas de aquel entonces y lo que escribí ahora, no encontré la palabra amigo que los ligara, pero en fin.

Dije que usted, Álvarez, en ese momento "justificó al empresario de Punta del Este que compraba menores" y paso a transcribir lo que publicó en su twitter sobre esa, que era la noticia de esos días y sus críticas a la Ley que desconoce (a pesar de que yo soy pésima y usted casi un letrado).

"Repudio la explotación de menores, pero dos años de prisión a todo el que le pague a una prostituta de 17 años, ¿aún sin saber que era menor?" comenzaba el primero de sus tuits con una cadena obvia de comentarios a su pregunta.

Una o un adolescente de 17 años, es menor, de 10, de 13, de 15 y de 17, por lo cual no es "pagó por sexo a una prostituta", es explotación sexual infantil ( y sí vio, aunque a muchos señores los exciten adolescentes, hasta que no tiene 18 son menores) para el señor de la Posta, para usted o para quien sea.

Es más, un solidario oyente suyo y seguidor en redes le recomendó, búsquelo que lo va a encontrar entre sus comentarios, "Querido, yo que vos me quedo callado y borro los tuits porque podés ser denunciado por apología de explotación sexual".

Es decir: usted lo justifica. Usted comenzó criticando la penas, después justificó el delito (como volvió a justificarlo y criticarlo hoy al afirmar en la radio: "vos sabes que hoy, sí o sí y no hay chance, si vos vas por la calle por ejemplo, cuando digo vos digo sos mayor de 18 años, 19 años por ejemplo y hay una chica en una parada de ómnibus y le decís ‘cuánto es lo tuyo' la chica imagínate, con pollerita como tantas que se ven, si ahí te agarran y te detienen vos vas en cana dos años mínimo y no salís, dos años porque es inexcarcelable por explotación de menores. Y no importa que vos no supieras que era menor, que tenga 17 años y 364 días y parezca 28, no importa, vas dos años en cana")

Ay, Álvarez, avise que le pidan la cédula "a la chica en la parada con pollerita" porque continúa usted relativizando la responsabilidad de quienes incurren en la violación de la ley 17.815 sobre Violencia sexual comercial o no comercial cometida contra niños, adolescentes o incapaces, aunque no le guste la ley existe.

Y por las dudas (tampoco me visto con saco ajeno) que le expliquen los grupos feministas de verdad, cualquiera que usted respete, por qué le dirían a usted un par de cositas al justificar "la chica con pollerita" y sus expresiones machistas que niega.

Por último, me voy a referir al único tuit de mi hilo -en mi perfil que no en el suyo- al que usted no hizo referencia hoy en todos los minutos que se tomó para contestar.

¿Qué escribí esta vez yo? Lo siguiente:

"Ah, me olvidaba qué él, "independiente" y "objetivo" dijo que no había que votar al FA, se enojó con el nene Sartori porque no le dio entrevista y declaró con la "independencia y objetividad" que lo caracteriza que el mejor programa de gobierno era el de Luis Lacalle Pou. Pero no está haciendo campaña, no!"

Entre alcahueta y militante, me quedo con militante, Álvarez.

Cosa que una vez ante una crítica a un informe de su programa sobre seguridad usted me respondió: "@NegraCasablanca Vos seguí militando que nosotros seguimos haciendo periodismo" y a mí no me quedó otra que responderle a usted, "Álvarez tiene razón, yo me subo al estrado cuando me llaman Familiares o el PIT el 1 de mayo. Él te vende Consorcio y analgésicos. Militancias" y luego agregué, "yo soy la militante pero el que te dice que tenés que votar a Pedro Bordaberry es él que es independiente".

Recordará Álvarez que fue en la elección anterior y usted, con la objetividad que lo caracteriza a nivel político frente a "mi militancia" declaraba: "el mejor candidato es Pedro Bordaberry".

Cómo ahora declaró a Sábado Show el sábado 27 de abril y cito a la revista de El País: "El periodista Ignacio Álvarez vuelve a la pantalla más picante que nunca. En año electoral no tiene reparos en afirmar sin grises que Uruguay necesita 'un cambio cultural que defienda los valores democráticos por encima de la ideología' y que la gente no debería darle otra oportunidad al Frente Amplio".

En esta entrevista a la que puede acceder cualquiera también Álvarez nos explica que quien tiene el programa más sólido es Luis Lacalle Pou y agrega que el voto frentista que "está siendo más emocional que racional es peligroso".

Ya sé, Álvarez, yo soy la militante y usted el independiente, aunque yo no le diga a mi pequeña audiencia a quién votar o no y usted nos explique por qué no hay que votar al Frente Amplio.

Coincido con el final de lo dicho por Ignacio Álvarez en su programa de hoy en dos apreciaciones:

Criticar a una mujer no es ser machista. Seguramente le parecen una porquería las herramientas para posicionarse que en campaña utilizan distintos candidatos/a de distintos partidos y así como él tiene la libertad de afirmar sobre la precandidata Carolina Cosse y su queja de invisibilización: "victimización manipuladora y feminismo paranoide con desesperación psicótica" el resto tiene el derecho también de opinar en sus propias redes sociales lo que se le cante de sus dichos. Usted, Álvarez, le guste o no muestra la hilacha de su misoginia cada vez que puede y después dice pobre yo, si todos saben que "soy feminista" (sic) lo escuché en la radio hoy.

"¿Hay que tener cuota mujer en las nominaciones?" Y no, Álvarez, no hay que tener cuota de género, pero cuando se invisibiliza a gente con talento (que son otras Álvarez, no yo, no se asuste) a veces los colectivos o grupos de mujeres en distintas áreas se movilizan para que se las vea al menos. Le cuento, igual que hicieron las músicas hace poquito vio.

Para usted, las mujeres no podían quejarse de que no se las tenía en cuenta en la generalidad de los premios que daba el diario El País en ningún área de la radio (se lo hizo notar la periodista de canal 4 cuando por ejemplo le señaló que ni siquiera consideraban a Florencia Infante u otra humorista mujer, que no era sólo por pelear el podio con usted, Emiliano y Joel).

De todas formas, usted ya ha ganado todos los premios de El País, así que no le debe importar mucho, pero no sabe lo que celebré el año pasado que hubieran premiado a Patricia Madrid, que de paso se fue de su programa de tele y aunque ella es una dama y jamás diría nada, debe ser jodido empezar a crecer a la sombre del rey.

Ay, ¡me acordé de otra! Otro intercambio, esta vez con Lucía Brocal, que ante un adelanto de su programa con un testimonio de una chica que fue abusada reiteradamente por su padre, Brocal escribió "¿De verdad la chica violada contando en cámara el horror que vivió? No tienen límites. Lamentable". Y usted respondió que "la chica tiene 21 años".

Es que usted no entendió el mensaje, algunas personas creemos que no necesitamos que alguien llore en cámara y reviva ese horror para su rating, no entiende todavía las palabras empatía, humanidad. No importaba si tenía 21 años, aunque estuvo bien que lo aclarara por si el INAU le hacía otra denuncia como la que hizo en 2015 y por la que la Justicia falló con un "apercibimiento" contra Canal 4 por uno de sus informes en el que una niña relataba cómo fue abusada.

Usted en ese momento afirmó: "Según esa jueza, los medios de comunicación no pueden informar sobre menores violadas, niños abusados o adolescentes explotados sexualmente, aunque no se los identifique, porque se estarían "difundiendo públicamente cuestiones esencialmente privadas". Así de ridículo, inhumano y contradictorio como suena".

No Álvarez, los medios pueden y deben informar, y los periodistas deberíamos informar sin necesidad de musiquitas ambiente, cámaras pixeladas, voces cambiadas, pero eso sí, mostrando que está hablando una niñita abusada. No se trata de prohibir informar, sino de decirle a usted: por qué no informa sin hacer show mediático con el drama de una niña que estará marcada toda la vida, aún después de que usted termine su programa y celebre la medición de audiencia...casi casi como que no necesitamos mostrar la mancha de sangre o un cadáver de espaldas para informar sobre lo terrible de un crimen. Pero debo darle la razón en algo: yo soy apenas una periodista del montón que vive de este oficio y no como usted una estrella mediática de la radio y la televisión uruguayas.

No se enoje Álvarez, por ahora, así como usted puede decir los disparates que quiere, el resto del mundo también, y yo puedo escribir y opinar -aún sobre sus disparates- lo que quiero, así es la libertad de opinión. Otra coincidencia con "esta chica" (que vendría a ser yo) tomo textual sus palabras, "todos somos criticables, ser mujer u hombre es una anécdota".

Ah, le cuento, a Sonia la veo poco, pero le enviaré sus saludos. Pensé en explicarle, Álvarez, que en realidad "Sonia no era la mujer de", pero explicarle a usted que las mujeres no somos "de nadie" sería establecer un diálogo en dos idiomas. De todas formas, ya que en la radio nos contó que va a hacer un programa sobre violencia de género y femicidios, sería bueno que empiece por entender que muchos de aquellos que matan a sus parejas o exparejas piensan "la maté porque era mía".

Saludos, Álvarez.


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